Kairós
Jenny Erpenbeck
La novela “Kairós” se divide en dos partes que bien podrían narrar exclusivamente la historia de amor entre Katharina y Hans. Una joven soltera y un hombre, casado, que le dobla la edad. La primera mitad está dominada por la ilusión de esa relación, frente a la segunda que es la caída y la obsesión que ejerce Hans sobre ella. De la construcción de un ideal a un estado de humillación, dependencia y sufrimiento. De un momento de crecimiento intelectual a su opuesto, la ideologización.
Si exclusivamente tratara de esto, tendríamos una novela más, pero aquí lo verdaderamente significativo es que Katharina y Hans son símbolos. No he dicho aún en qué momento y lugar de la historia nos encontramos: Berlín Oriental, tan real como imaginario como un sanatorio en una montaña mágica. Los años inmediatamente anteriores a la caída del Muro de Berlín, y lo que venían siendo dos seres humanos que se encuentran por una casualidad, se enamoran y viven de ese acto temperamental e ilusorio a lo que verdaderamente es: un proyecto socialista que pareció una oportunidad única para construir una sociedad diferente y en la cual, Hans, creyó sinceramente; a lo que finalmente fue, un proyecto agotado, lleno de contradicciones y mecanismos de control que generó mucho dolor.